"Especie de embarcación sumergible preparada para resistir grandes presiones y destinada a explorar las profundidades del mar." -RAE-

domingo, 22 de abril de 2012

Televisión, desinformación e ignorancia


En la época de Miguel Alemán Valdés, se inició el  viaje por la televisión, ese medio masivo que redefiniría el camino del país y de su sociedad de forma tajante. Se le encargó al poeta Salvador Novo y a Guillermo González Camarena, un estudio para definir el rumbo de la televisión. Novo sugirió el modelo británico, donde “se definía como bien público a los medios masivos y electrónicos” (Villamil), que se aferraba una programación de temas culturales para enriquecer el intelecto de las audiencias. Por otro lado, González Camarena optó por “un modelo de redes privadas apoyado en la publicidad” (Villamil), el modelo estadounidense, que sigue en pie hasta nuestros días. El presidente Alemán se decidió por la oferta del inventor de la televisión a color.

Estos eventos trazaron el camino, no sólo del análisis de la comunicación masiva en México; también se definió el rumbo de la sociedad actual, una sociedad dependiente en su totalidad a una pantalla, que culminaría con una cultura de masas virulenta con vestigios de desastre y de torpeza. Esto despierta una enorme interrogante: ¿qué hubiera sido si se hubiera optado por el modelo británico?

La televisión mexicana es un cáncer inmune a toda iniciativa, el duopolio que gobierna a México goza de un poder fuera de nuestra imaginación. Su programación es burda y denigrante, y ha hecho de la información una fotografía editada de la realidad. Sobre este tema habló Jenaro Villamil en su libro El poder del raiting, y ahora lo parafraseo: la televisión ha dejado en un segundo plano la búsqueda de información veraz y de calidad, lo principal es buscar imágenes llamativas, fotografías o video que capte las miradas de la audiencia. De esta forma las televisoras nos enseñan algo “real”, puede ser un muerto, un político, un accidente automovilístico, etcétera; pero no nos enseña la “realidad”, ya que los verdaderos problemas que se enfrenta el mundo son abstractos y complejos como: el desempleo, el hambre, la inflación, entre otros.

Las televisoras no tienen ni una pizca de ética ni de compromiso social; y pareciera que, de igual forma, no tienen un ápice de amor por su país. Se adornan con sus programas de caridad, como es el caso del Teletón con Televisa, donde demuestran su bondad y cariño, su compromiso con la ciudadanía; sin embargo, no son coherentes cuando al día siguiente nos idiotizan con programas ruines y con temáticas que nos inhiben el crecimiento. Su único propósito es ensanchar sus billeteras, sin importar las consecuencias.

Hoy en día escuchamos balaceras todos los días, el número de muertes va en un acenso constante, el miedo y la inseguridad nos han llevado a cambiar nuestra forma de vida, hay impunidad, corrupción, ignorancia, mala educación; y las televisoras locales continúan transmitiendo programas tan despreciables como “Noches de Futbol”, con Ernesto “Chavana, “Pura Gente Bien”, con  Alfonso DeNigris, donde impera la burla, lo chapucero, lo más indigno.

Si tenemos tantas personas involucradas en el crimen organizado, es por una enorme falta de cultura y tanta miseria que reina en las calles. Gran parte de estos problemas se deben también a la ambición de los medios masivos de comunicación, donde lo que más importa es el “raiting” de un programa, dejando lo cultural y lo educativo arrumbado en algún baúl escondido y con llave. Es por eso que nos vemos plagados de sensacionalismo, amarillismo, tele-basura y de que el reclutamiento para los cárteles de la droga sea tan exitoso.


México requiere de empresas comprometidas con su entorno, y con la sociedad, que su objetivo no sea el desbordar dinero, sino crear una atmósfera armoniosa; requiere de que su gente debata y comparta puntos de vista, que utilice los medios alternativos para divulgar sus ideas; necesita el compromiso de la ciudadanía, que la desidia y la falta de interés no sean parte de nuestro imaginario; necesitamos que toda la ciudadanía sea crítica, para convertirse en consumidores exigentes; necesitamos urgentemente que los monopolios que controlan el mercado de las telecomunicaciones y de la televisión desaparezcan, permitiendo la competencia, pero sobre todo, que permita al pueblo escoger mejores contenidos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Narcofanatismo

Los pasados acontecimientos que pudimos observar en los medios acerca de la manifestación que apoyaba al nuevo cártel de la droga, conocidos como Los Caballeros Templarios, en Michoacán; pone sobre la mesa el tema del “narco-fanatismo”. Si bien, grupo Milenio presentó una grabación donde se expone que los participantes de la marcha fueron obligados a protestar en contra de la Policía Federal por estos criminales; se ha visto que despega una cultura de veneración al narco y su prototipo.
                Muchas personas han encontrado en el narco consuelo, seguridad, bienestar en general… debido a la estrategia que cárteles como el de los Caballeros Templarios han puesto a prueba por medio de mantas y panfletos. En el Código de este cártel podemos leer: “Un hombre con ideas es fuerte, pero un hombre con ideales es invencible” y en una narcomanta afirman que: “buscarán salvaguardar el orden, evitarán robos, secuestros, extorsiones y protegerán al estado de grupos rivales.” El nivel de penetración de estos delincuentes es extraordinario, ya nos solo tienen bajo su control alcaldías, gobiernos estatales, policías locales, taxistas, oficiales de tránsito; ahora tienen en sus manos la ideología de muchas personas.
                Me parece importante comentar sobre el cumplimiento de las promesas de protección hacía la ciudadanía por parte de estos grupos criminales. Si tomamos en cuenta las grabaciones que Milenio publicó el 14 de Julio donde dos presuntos narcotraficantes pertenecientes a los Caballeros Templarios organizaban la marcha que mencionamos al inicio de este texto, podemos escuchar como estos hombres utilizan la fuerza en contra de la ciudadanía. De esta forma podemos comparar el audio con las mantas y el código del cártel para concluir en que sus frases de protección son simplemente parte de una campaña para ganarse la confianza de la gente.
                Numerosos jóvenes han dejado en el olvido las imágenes de El Che, Fidel, Carlos Marx, los Beatles, Bob Dylan, Maradona; por unas botas de piel de serpiente, cadenas y dientes de oro, autos del año, una pistola, infinidad de mujeres, dinero sucio… el imaginario de un narco. Han dejado de creer en el poder de la sociedad, en la ciudadanía organizada, en la fuerza de las letras, la belleza de la naturaleza o en el anhelo de un buen gobierno; han depositado su esperanza en organizaciones delictivas que decapitan, secuestran, torturan, incineran, linchan, extorsionan, corrompen, deshacen. Cuando un joven incrusta en sus sueños, en la visión de su futuro el pertenecer a un grupo del narcotráfico, mezclando ese sentimiento entre sus más grandes pasiones contemplamos un fenómeno social complicado.
                Definitivamente, la estrategia del gobierno de Felipe Calderón no ha funcionado como se esperaba, la violencia no ha disminuido (al contrario), los mexicanos cada vez perdemos más el sentimiento de estar protegidos, el cinismo de estos criminales que vemos en las calles y en los medios de comunicación es cada vez más fuerte. La prensa ha dado publicidad indirecta al crimen organizado, dándole píe al “narco-fanatismo”. El gobierno debe de replantear su estrategia, recuperar la confianza de la sociedad, dar más y mejores oportunidades de trabajo, más educación (gratuita, al alcance de todos), implementar más actividades recreativas en las zonas marginadas y luchar de la misma manera que lo hace contra la delincuencia, contra la desigualdad desenfrenada que existe en este país.

“Defended, contra las nuevas barbaries,
la libertad del espíritu y el derecho a las
insobornables disciplinas de la verdad.”
-Alfonso Reyes-






Referencias:

Silvio, un poeta enamorado

La música de Silvio Rodríguez ha rondado por diversas generaciones, recordándole al mundo la acrimonia de la pobreza y la rapacidad del imperialismo, como la belleza de un cuento de Poe y el gran abrazo ecuánime del pueblo. La pasión de este hombre por su profesión, el compromiso con su gente, con su país y el mundo incrementa el sentido de su obra, agudiza los sentidos al interpretar sus majestuosos mensajes entre armonía, contrapunto y verso.
                Hurgar por la amplia discografía de este personaje del canto nuevo, es conocer la flemática evolución  de un poeta, a leyenda, una leyenda similar a la de muchos seres que han sido eternizados en uno de sus poemas; Ernesto Guevara, Fidel, Salvador Allende, Poe, Van Gogh son algunos de los tanto que han llegado a ser canción.
                Criticado, amenazado y maldecido por muchos, debido a ese miedo, que a base de mentiras y batallas se ha impregnado hacia las personas y sociedades que optaron por ideas provenientes del lado izquierdo del rey, los inconformes, los que luchan por un cambio desde abajo, los que no se vendieron, los que realmente creen que la unión vencerá a las élites dominantes y despreocupadas por el bienestar de la humanidad. Silvio no pudo describirlo mejor que en su canción, “Por Quien Merece Amor”.
“Mi amor no es amor de mercado,
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo;
si lo niego o lo vendo,
¿para qué respirar?”
                Su grandeza musical no tiene fronteras, siendo uno de los más grandes de la trova de todos los tiempos, su sublime obra no se limitó a un solo género musical: desde instrumentales, sones, cha cha chas; hasta boleros, baladas y latin jazz. Dos de sus discos más brillantes y potentes musicalmente han sido acompañados por  agrupaciones como “Afro Cuba” e “Irakere”, dándole un toque mágico con todo el fulgor de los metales y las percusiones.

                Sin duda cuando Silvio no esté, el mundo será distinto, Cuba será distinta, su gente lo recordará como una persona con un gran corazón humano que dedicó su vida incondicionalmente a su pueblo y a su música, las guitarras tocarán en tonos menores en busca de sus perennes melodías, el ritmo de la comparsa estará a destiempo. Sin embargo, sus versos perdurarán en cada hombre que busque la verdad, impregnados en las hojas de La Maestra, en los harapos, en los talleres de madera, en las minas y en los acordes de algún trovador, hasta que deje de vibrar la última onda de un grito desesperado. 

martes, 15 de marzo de 2011

El desastre de Wal-Mart

Wal-Mart invertirá 14 mil millones de pesos en México en 2011. Abrirán aproximadamente 400 tiendas alrededor del país y crearan miles de empleos. Suena excelente, ¿no creen? Sin embargo, ¿A quién beneficia realmente? ¿Es bueno para el pueblo mexicano y su economía?
Sin duda, que 14 mil millones de pesos sean inyectados en nuestro país es bueno, al igual que se creén empleos que tanta falta nos hacen. Pero no podemos olvidar que esta empresa, la que genera más utilidades alrededor del mundo ha manejado una estrategia destructiva para generar más y más ganancias, violando los derechos humanos.

Wal-Mart y las violaciones de los derechos humanos en EUA
(En base de que la documentación en México es escaza, nos basaremos a continuación en investigaciones de EUA para desenmascarar a esta bestia.)
Los empleados son explotados, obligándolos a trabajar horas extra, al igual que sus horas de descanso, se les paga debajo del salario mínimo, se les brinda un seguro médico ficticio e inservible, existe la discriminación racial y de género entre sus trabajadores, entre otras violaciones.
En una investigación del Brennan Center for Justice (BCJ), se muestra que los salarios anuales tanto de asociados de ventas, cajeros/as, y líderes de grupo son remunerados con un salario debajo de los 19 mil 157 dólares anuales, lo cual es considerado como pobreza en EUA. Esto significa que sus salarios son insuficientes para que una familia pueda vivir establemente en cuestiones de salud, vivienda, alimentación y educación. Como ejemplo podríamos mencionar que un cajero o cajera gana aproximadamente 12 mil 500 dólares anuales, muy debajo de la mínima. (BCJ)
Después de que a los empleados se les retribuye con un salario inservible, cuando estos van a reclamar sus horas extra, sus derechos en cuestión de salubridad y a demostrarles que sus sueldos no son suficientes para tener una vida digna, Wal-Mart los invita a utilizar alguno de los servicios que brinda el gobierno para personas que viven en pobreza. Podríamos mencionar que aproximadamente 12 mil empleados o dependientes en Florida utilizaban el programa Medicaid en 2005 que se les brinda a las personas de bajos salarios apoyándolos con los gastos del sector salud.  (BCJ)
En contraste sabemos que los altos directivos de esta corporación ganan unos salarios exorbitantes, llenos de prestaciones, con varios automóviles en sus cocheras, una casa gigante, con sus hijos en las mejores escuelas privadas del país y sin necesidad de estar inscritos en ningún programa de gobierno de apoyo económico.
Es algo incomprensible que la más grande empresa de autoservicios, la que genera más utilidades en el mundo, pague unos salarios despreciables e inhumanos. ¿Son estos los empleos que necesita México?

Wal-Mart en México

                En México no existen investigaciones como la de BCJ, todo permanece oculto como ya es costumbre. Pero podemos decir que las condiciones laborales son muy similares a las que presentamos anteriormente de nuestros vecinos del norte, los salarios son indignos y los empleados explotados. Una de las ventajas que tenemos contra los norteamericanos es que nosotros tenemos el seguro social, que nos brinda salud pública y gratuita. De todas maneras, los altos directivos, ganan salarios descomunales y cuentan con grandes beneficios, cuando sus empleados luchan día con día para poder conseguir alimento con un salario debajo de la mínima.
                Wal-Mart obtiene su mayor ganancia de México; así es, este país tercermundista compra más productos vendidos en estas tiendas que los mismos Norte Americanos, que los españoles, que los ingleses, que los canadienses y cualquier otra potencia. Y es aún más triste el saber que muchos de los productos que se venden son elaborados y recolectados (en el caso de frutas y verduras) por mexicanos; así que los campesinos que viven en pobreza extrema son explotados por sus capataces y remunerados con un salario exageradamente miserable y aun así, compramos esas verduras a un precio bajísimo, el más bajo del mercado, dándole una ganancia inexplicable a esta corporación.
                Las pequeñas y medianas empresas del país, también se ven estrictamente afectadas cuando un Wal-Mart entra al territorio. Una pequeña tienda de abarrotes de la ciudad de Monterrey, simplemente no tiene forma de pelear en contra de un gigante como lo es Wal-Mart, y no solo en las grandes urbes, ya que los pueblos aledaños también pierden ganancias, ya que los pobladores prefieren viajar a la ciudad a hacer el mandado en un Wal-Mart, que en la tiendita de la esquina, que vende los productos a un mayor precio.
                Ahora, antes de comprar en Wal-Mart deberíamos pensar que la carita feliz que recorta los precios en los comerciales de televisión, no pone los precios bajos nada más porque sí. Estas grandes ofertas, tienen en su espalda la explotación de campesinos, la explotación de sus empleados y la violación de los derechos humanos alrededor del mundo.
                Es bueno que haya inversiones en el país como la que hará Wal-Mart en 2011, es excelente que haya nuevos empleos, pero de nada sirve si va afectar a nuestra economía a mediano y largo plazo, que nuestros ciudadanos sean explotados y utilizados como maquinitas creadoras de dinero, para que a fin de cuentas no cuenten con un salario para tener una vida digna.
                La regulación de este tipo de empresas es imprescindible, no puede haber más violaciones ocultas. El gobierno debería de tener una mano firme y ponerle un alto a esta barbarie, pero es claro que hay muchos intereses de por medio.
                Seguiré fiel al Mesón Estrella que nos dota de excelentes frutas y verduras a un buen precio, donde se venden productos elaborados y comercializados por mexicanos.
                La próxima vez que compres en Wal-Mart, al momento que estés pagando, piensa que el cajero o cajera que te esta atendiendo está siendo explotado y remunerado injustamente con un salario indigno. Que para que puedas comprar un producto con un gran descuento, ha habido violaciones a los derechos humanos para que estos productos sean vendidos con facilidad y que la empresa se enriquezca cada vez más. Recuerda en la jerarquía de la empresa e imagina el tipo de vida que tiene el dueño de la corporación y compáralo con el tipo de vida del que cajero que te atiende.
                Nosotros, el pueblo, podemos hacer la diferencia, podemos revolucionar la economía del país impulsando el producto mexicano, la empresa mexicana. Tenemos que romper de raíz con este malinchismo que nos encadena y creer en nosotros mismos. SÍ PODEMOS.

Recomendación:
                Vale mucho la pena ver el documental de Robert Greenwald, “Wal-Mart, the High Cost of Low Price” (Wal-Mart, el alto costo de los precios bajos), para tener una mejor apreciación del mal manejo de esta empresa.
                 






Referencia
Wal-Mart Watch:www.walmartwatch.org

viernes, 11 de marzo de 2011

Batiscafo

Día con día nos vemos bombardeados por la pesadumbre que la vida nos presenta en la actualidad; nos regala rosas, paisajes preciosos, el cálido abrazo paliativo del pueblo, pero es imposible desviar el caos que nos persigue, punzocortante, sin medida, creado por el hombre. La violencia que vivimos, sangrienta, sin escrúpulos, que se inmoviliza en su raíz, la educación; la corrupción que nos gobierna con una democracia enmascarada, autoritaria y excluyente; nos demuestra la gran obra de la sociedad.
A diario nos quejamos de nuestro panorama, observamos el periódico o las noticias en la televisión para estar informados del número de muertos del día o dónde cayó la granada. No concretamos absolutamente nada, nos detenemos en la queja y no actuamos. El cambio jamás llegará si no nos unimos, por la misma causa, olvidando el beneficio personal, teniendo en mente el bienestar de todos.
Debemos de preparar un batiscafo al centro del problema, en búsqueda de nuestro alivio, en el cumplimiento de nuestra utopía, de nuestro imaginario. Debemos de buscar en esa expedición profunda los problemas que nos inhiben el desarrollo, pero de igual manera debemos de incursionarnos en lo más profundo de nuestro ser, en lo individual, para mantener lo que nos beneficia y desechar lo que nos bloquea.
Jamás cambiaremos la escoria que nos golpea en la nuca constantemente, al menos que cambiemos nosotros mismos, desde adentro. No podemos confiarle el bienestar de nuestra sociedad, de nosotros mismos, a algún partido político, sea de la ideología que sea. Nos hemos dado cuenta que la política no crea nada más que desgracia, deshonra y sobre todo, hambre. Muchos pensamos que el cambio vendría cuando el gobierno se pintara de azul, limpiando la porquería creada por el partido tricolor, al final, todos conocemos los resultados. No importa si sea rojo, verde, amarillo o celeste; simplemente es un cambio de color.
El verdadero cambio depende de nosotros, el verdadero cambio está en nuestras entrañas. Exijámonos para después exigir, luchemos por hacer realidad el sueño que abanderamos, por nuestros hijos, por nuestros nietos.
El desarrollo depende de ti y de mí, y de nadie más.